Ermita del Santo Cristo de Atxarte

Descripción

Popularmente conocida como Kristoandako, se situa esta ermita en el barrio de Mendiola, al borde del camino que nos lleva al alto de Urkiola usando la antigua calzada.

Enclavada bajo el Monte Untzillaitz, en el borde mismo del desfiladero de Atxarte, al borde del rio Urkiola y junto a un antiguo molino hoy en ruinas.

Cuenta la leyenda que se levantó esta ermita tapando la entrada a una cueva que hay en su parte trasera donde las Lamias tenían su morada.

LA ERMITA.

De planta trapezoidal, mide algo más que 8×6 m al Sur y 8×5 al Norte.

Tiene muros de mampostería con esquinas de sillería, y una cubierta a cuatro aguas. Carece de espadaña, y el suelo es de cemento.

En el interior se mantiene una figura de un Crucifijo y un Cristo Yacente.

Actualmente se conserva en buen estado ya que un error de cálculo de un barreno de la contigua cantera produjo una lluvia de piedras que la arruinaron, por ello fue reconstruida en 1977 respetando la antigua arquitectura y se aprovechó para colocar en  el dintel de la puerta una lápida con la inscripción de GURE KRISTO/ATXARTEKOA.

Se celebra misa, fiesta y romería popular el 31 de Julio San Ignacio.

TRADICIONES y COSTUMBRES.

En esta ermita antiguamente el Ayuntamiento de Abadiño obsequiaba con “paittarra” (aguardiente) a los vecinos que  el último domingo de Agosto subían en rogativa al Santuario de Urkiola.

En Viernes Santo se llevaba en procesión el Cristo Yacente de esta ermita hasta la parroquia de San Torcuato y procesionaba junto con otras imágenes por Abadiño, volviendo el domingo de Pascua de Resurrección.

Antaño las parturientas llevaban aceite para mantener la luz del Cristo, y los montañeros se paraban a rezar y depositar unos dineros para buscar la protección de la luz del Cristo. (No lo digáis por ahí, pero aún se hace en el día de hoy, siglo XXI)

LEYENDAS

Don Jose Miguel de Barandiaran recogió el testimonio popular de que esta ermita se construyó <<Para lograr la desaparición de las Lamias que de noche salían del subterraneo mundo con mucho ruido de cadenas, y después no volvieron a dar señales de vida>>

Por su parte Gurutzi Arregui recogió testimonios, en 1979 <<Antiguamente los Gentiles vivían en Atxarte. Y se decía que poniendo un pie en Untzillaitz y otro de Aitxiki se agachaban a beber agua del rio Atxarte.>>

<<Decían que en la cueva tras la ermita había oro escondido envuelto en una piel de buey y la gente fue a excavar, solo una mujer encontró una gran llave, pero nada del oro. >>

<<Antiguamente se traía aceite en mulos desde Araba y al pasar por allí los carramateros tenían miedo porque por allí había brujas y lamias que metían muchos ruidos de cadenas “rin-ran, rin-ran, rin-ran>>

Si queréis dar un bonito paseo por esta preciosa zona aqui podeis encontrar una ruta pelin montañera que visita 4 ermitas de Urkiola.

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