Ermita de San Roke y San Sebastián del Kolitza

Descripción

ARTZENTALES-BALMASEDA (Enkarterri)

En un privilegiado balcón sobre la comarca de Enkarterri, se erige en la cima del monte una hermosa ermita en su cumbre, sin duda una de las mejor conservadas en montaña.

Se encuentra bajo la advocación de San Sebastián y San Roke.

La ermita

La ermita que preside la cima del Kolitza tiene una orientación NE-SW.  Tiene pocos elementos de estilo románico tardío el arco de medio punto de las dos entradas, y está cercano al protogótico de estética cisterciense  y su conservación es excelente por la cantidad de renovaciones.

Desde un principio la ermita estuvo dedicada a los santos Fabián y Sebastián, pero parece que fue en Balmaseda a partir de las tremendas pestes que asolaron la comarca en el siglo XVI, cuando se añadió a San Roke, como protector de las epidemias y plagas, siguiendo una costumbre muy extendida por todo el Sur de Europa.

Hay quien data la construcción de la ermita en el año 1073 aunque algunos autores han apreciado sobre el marco de una puerta una inscripción poco legible con la fecha del año 1111, o 1120, pero no. Parece más bien que se documenta hacia mediados del XIII y fue ya en el año 1455 cuando poseía rentas propias y gran veneración cuando D. Alonso de Cartagena, obispo de Burgos, la unió a la Iglesia de San Severino de Balmaseda.  En el año 1468 se confirma la existencia de una cofradía de San Sebastián que perduró en el tiempo hasta fechas relativamente recientes.

El diccionario de la Real Academia de la Historia, relata cómo durante la peste que asoló la comarca hacia 1530, algunos de los escasos vecinos que sobrevivieron, se refugiaron junto a los muros de la ermita.

Se dice que en el interior de la ermita se encuentran restos que pudieran pertenecer al fundador del templo junto a un hijo suyo, que  pudo fallecer en alguna de las peregrinaciones.

La planta de la ermita es rectangular de 19,50 por 8,10 mts. de una sola nave con bóveda principal de piedra labrada y ábside cubierto a tres aguas.

Primitivamente en el lateral de la epístola tuvo adosado un edificio al que se le atribuyen diferentes utilizaciones, desde vivienda de algún ermitaño hasta cobertizo para el ganado.   Lo cierto es que se destruyó junto a la mayor parte de la ermita en la batalla de verano de 1937 de la Guerra Civil, desapareciendo también la imagen de San Fabián.

Durante once años, el edificio permaneció en ruinas hasta el 11 de septiembre de 1949 que finalizaron las obras de reconstrucción y fue inaugurado con la subida de las imágenes de San Sebastián y San Roke, que fueron portadas a hombros desde Pandozales, ya que estas habían sido guardadas durante la contienda en la parroquia de Balmaseda.

El antiguo edificio adosado, fue transformado en refugio de montaña hasta una nueva remodelación en el año 1985 en el que quedó como el pórtico abierto que conocemos en la actualidad y que facilita la estancia a los visitantes, ya que la ermita por razones de seguridad, permanece habitualmente cerrada.

El interior de la ermita acoge actualmente las imágenes de San Sebastián y San Roke como patronos de la misma, así como la de la Virgen de Begoña y la del Pilar y un busto de la Inmaculada.

El Kolitza

El monte Kolitza de carácter centenario se encuentra en la prolongación N-E de la Sierra de Ordunte; tan solo La Garbea se encuentra más al oriente como final del macizo.  La cumbre se asienta en la misma divisoria de las poblaciones de Artzentales y Balmaseda y pese a ser una de las alturas menores de la sierra, es sin duda uno de los montes más carismáticos de la zona y poseedor de importantes antecedentes históricos.

Otro de los datos que contribuye al prestigio de esta montaña, es el carácter de Monte Bocinero y como tal, punto de referencia histórico para convocar a las Juntas Generales del Señorío de Bizkaia en lo que a la comarca de Las Encartaciones (Enkarterri) se refiere.

Cuenta la leyenda que se hacía a través de la emisión de sonidos, utilizando unos cuernos a modo de instrumentos sonoros y encendiendo a la vez grandes hogueras.

Rutas

      Los puntos de partida más frecuentados para su aproximación y ascenso suelen ser dos

  • El alto de La Herbosa al N-E, en la carretera de Balmaseda a Karrantza, desde donde parte una amplia pista hasta el collado de la Nevera (11 kms.) tras faldear el espolón oriental del Kolitza y
  • El que parte del balmasedarra barrio de Pandozales desde el Este, posiblemente el más utilizado.

Desde Pandozales auzoa (283) donde finaliza la carretera asfaltada, hay que tomar la dirección al N-E. Pasar junto a la ermita del barrio y por pista, inicialmente hormigonada y amplios caminos después, caminar por la ladera de un espolón, entre abundantes pinares y numerosos cruces de caminos.  Existe suficiente balización en la ruta y entre los claros del bosque se puede a veces observar al frente como referencia permanente, la silueta de la ermita en el cono cimero.

Tras 40 minutos aproximadamente de camino, este desemboca en la ancha pista que viene desde el Alto de la Herbosa.  Hay que seguir esta pista y en breve abandonarla a la Dcha. donde existe una señalización hacia Kolitza.  Esta zona es conocida como la Campa del Espino.  Desde aquí el camino toma una importante inclinación, con la ermita sobre nuestras cabezas.  Se puede inicialmente seguir junto a una alambrada a nuestra Izda. ganar altura y posteriormente tomar uno de los senderos que rodean la cima por la Dcha. hasta alcanzar por el lateral N-W. la ubicación donde se asienta la ermita.  La duración del ascenso oscila entre 1,15 y 1,30 horas en función del ritmo y caminos elegidos.

La panorámica es amplia y despejada y destacan las vecinas cumbres de La Garbea al N-E y la prolongación de la Sierra de Ordunte al S-W. con el Terreros y Burgüeno como las cimas más cercanas.  El Valle de Turtzioz queda al Norte y al Este Balmaseda y su entorno encartado que se extiende hasta los confines del macizo de Ganekogorta.

Os dejamos tres enlaces para bajaros traks de rutas posibles:

La clásica desde Pandozales

Desde Artzentales

Desde El Berron

EN LA SIERRA DE ORDUNTE,
AL ORIENTE SE ERIGE,
UNA ROMÁNICA ERMITA,
QUE A ENKARTERRI PRESIDE.

A LO LARGO DE LA HISTORIA,
LAS GENTES DEL LUGAR
ACUDIERON A SUS MUROS,
PARA ALEJAR LA ENFERMEDAD.

FUERON TIEMPOS DE PESTES,
Y EPIDEMIAS POR DOQUIER,
QUE BALMASEDA Y SU ENTORNO,
HUBIERON DE PADECER.

PESTES Y EPIDEMIAS,
PROCESIONES Y ROGATIVAS,
CLAMANDO PODER SANAR,
ANTE SAN ROKE Y SAN SEBASTIÁN.

LA ERMITA FUE EL TESTIGO…
…Y EL KOLITZA, FUE EL LUGAR…

 

Norberto Martínez

 

 

 

 

 

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