Ermita del Santo Cristo de Urkiola

Situada junto al camino real y al final del vía crucis existente en el entorno, esta ermita se reconstruyó en 1665 tras ser destruida por unas fuertes nevadas. Se trataba de una ermita humilladero donde se reunían los peregrinos para juntos hacer descalzos el tramo final de la calzada hasta el Santuario.

Cuando Gurutzi Arregi Azpeitia en su conocida trilogía de las Ermitas de Bizkaia nos habla de la tipología de las ermitas, nos describe lo que son las Ermitas Humilladeros, pues bien parece que estaba pensando en esta ermita de la que os hablamos hoy precisamente.

<<Las ermitas humilladero están situadas a la entrada de los pueblos, a la vera de los caminos y antiguas calzadas. Estas ermitas suelen encontrarse también próximas a una iglesia parroquial y vinculada a esta mediante un camino antiguo o calzada. En algunos casos en este camino se sitúa un Vía Crucis. Siempre están presididos por el Calvario o advocaciones derivadas del mismo, como La Santa Cruz o El Santo Cristo. >>

La ermita del Santo Cristo de Urkiola (Kristoren ermitia), se halla en medio de un hayedo al NE del Santuario. Tiene una planta rectangular de poco más de 8×5, cubierta a cuatro aguas y sin espadaña.

Lo más característico de la ermita es el pórtico, cerrado por dos verjas de forja y en el que se haya la cruz de hierro que remataba el tejado, sobre el dintel de la puerta se ve la inscripción de reed. 1663.

Aun estando cerrada se puede ver en su totalidad desde dicho pórtico. Cabe destacar que en el exterior, tras el ábside existe una hornacina con la escultura de una imagen de la Inmaculada Concepción, como dice en su corona y en el pedestal se lee, “SORKUNDE / ORBANGABEA NEU NAZ”.

Actualmente no tiene culto alguno.

Nota histórica

Cita Gurutzi y  señala, al escritor religioso que fue rector del Santuario D. Benito de Vizcarra Arana, quien en su “Reseña histórica del multisecular Santuario de los Santos Antonios de Urquiola” (1932) nos cuenta que esta ermita tiene carácter de humilladero, y que aquí se juntaban los peregrinos y se descalzaban antes del llegar al Santuario y hacían el acto de contrición, y dice:

 

<<Se halla dedicada a la Santa Vera Cruz, y reconstruida, junto al camino real que  por allí pasaba, por mandato del Señor Obispo el año 1665, donde se emplearon los balaustres de hierro de la iglesia o ermita derruida a causa de las grande nevadas de aquel año, colocándose en ella una efigie del Santo Cristo agonizante adquirido tres años antes en 443 reales. >>

 

Nuestra Señora del Rosario, Karrantza

Se sitúa en el Barrio La Lama, en el Valle de Carranza.

Como veréis en las fotos la ermita está unida, desde el inicio, a un lateral del Palacio de Villapaterna. De hecho es un solo edificio pues se concibió desde su construcción como Palacio con ermita incluida en el.

Gurutzi Arregui, en su obra de catalogación y descripción de las Ermitas de Bizkaia, la recoge en 1987, en los siguientes términos:

<< La ermita de Ntra. Sra. Del Rosario, popularmente “El Rosario”, se sitúa en La Lama, Concejo de Ahedo a cuya Iglesia pertenece, está situada junto al Palacio de Villapaterna, actualmente Casa Cural (en ruinas)

De planta rectangular de 14,4 x 6,6 m forma un único conjunto arquitectónico con el palacio, desde el que tiene acceso directo al atrio y al coro. En la fachada principal y en las esquinas sillería, en el resto  mampostería. Dos contrafuertes en la Epístola, donde se añade la sacristía. Espadaña de sillería con dos vanos con sus respectivas campanas acabada en una cruz de piedra. En el interior falsa bóveda de crucería y puerta con arco de medio punto. Cita que tenía imágenes de La Virgen del Rosario y de los Santos Antonios Abad y Padua.

Dice que la festividad se realizaba el primer domingo de octubre y que durante algún tiempo tuvo culto dominical.

Vicario de la Peña en su obra de 1975 “El Noble y Leal Valle de Carranza”, señala que el santuario fue fundado a finales del XVIII por D. Antonio de Pando Y Bringas, primer Conde de Villapaterna y su esposa Doña María Petronila Ortiz de Zarate.

 

“<<Virgen del Suceso.

¿Quién es tu hermana?

La Virgen del Rosario

Que está en La Lama>>”

 

Bien, pues ahora os cuento su situación actual.

En Febrero de 2016 La Iglesia-Palacio de Villapaterna adquiere categoría de Monumento,  se incluye en el catálogo y es declarado Bien de interés cultural.

Actualmente es un edificio de propiedad privada, pertenece a la familia del “Garras”, popular en todo el Valle por el reconocido restaurante Casa Garras y por su “Rancho Casa Garras”.

Ellos en su web anuncian la idea de negocio que tienen en proyecto y por lo cual han acometido hace poco la reforma del tejado del edificio para evitar su deterioro.

Os transcribo lo que dicen en su web:

<< El complejo está siendo sometido desde hace unos años a una profunda rehabilitación para albergar un restaurante y hotel de cuatro estrellas.

Cuando haya finalizado la renovación su aspecto será bien diferente. La familia Llamosas, que regenta el restaurante Casa Garras en el barrio de Concha desde hace 45 años, proyecta acondicionar un restaurante en el piso inferior que se complementará con “un espacio exterior adecuado para celebraciones de hasta 300 personas”. Las dos plantas superiores se transformarán para dar paso a doce habitaciones y en la ermita se “habilitará una superficie extra para los clientes del hotel, restaurante y celebraciones”. En la sacristía se ubicará la bodega junto con una pequeña sala de cata privada.>>

De momento me parece necesario dar las gracias a esta gente por las labores tendentes a mantener y cuidar el edificio y por supuesto reconocer que el Gobierno Vasco al declarar bien de interés cultural el edificio, con la categoría de monumento, por ser único en su estilo en Bizkaia, han evitado que el estado ruinoso que presentaba hace unos años haya sido frenado.

 

 

Ermita de Santa Bárbara de Larrano

La Ermita de Santa Bárbara en el collado de Larrano en Urkiola, representa fielmente el modelo de ermita de montaña levantada para que los pastores pudieran rezar sin asistir a misa abajo en el pueblo y para solicitar la ayuda de la Santa para librarse de las tormentas, y quien sabe si, por el paraje elegido para izarla, no represente también la cristianización de ritos paganos ancestrales.

Lo que si tiene de curioso es que no tenemos registrado su origen, no hay constancia escrita de la advocación a Santa Bárbara, sin embargo sí la hay de otra que hubo en los alrededores y que se llamaba el “Santo Cristo de Larrano”, mandada derribar en el XVIII. Probablemente esta primitiva ermita es el origen de varios restos incrustados en la actual ermita de Santa Bárbara. Pero en cambio no ha llevado su advocación como sí ha ocurrido en otros tantos sitios en los que al desaparecer una ermita y trasladar a otra la figura del santo se traslada también la advocación.

Veamos las particularidades de esta pequeña ermita.

LA ERMITA

En el cresterío que va desde al Alluitz hasta el Amboto, en la zona de campas de Larrano se sitúa esta pequeña ermita a casi 1.000m de altura. Si venís desde la zona de pol-pol utilizareis la montañosa senda de Arrimalleta.

Es un edificio que se asemeja a una chabola pastoril tradicional, de planta rectangular mide 6.5x4m.

Los muros son de mampostería y la cubierta a dos aguas sin espadaña, el pavimento es cemento y en la puerta una verja de hierro permite ver el interior.

En el que destaca la figura de la Santa presidiendo el altar y que usa como peana un relieve de arenisca con la figura del cristo crucificado y dos ángeles que recogen su sangra en sendos cálices.

En la pared del lado de la Epístola (derecha) aparece un alto relieve, también de arenisca, que representa un Santo Cristo. Estas dos piezas junto con la cruz de la puerta procederían de la antigua ermita. Que debió ser notable pues en los alrededores, caliza sí, pero arenisca no parece que haya mucha.

 

TRADICIONES

Antaño tuvo romería pero actualmente tan solo la rogativa anual de los vecinos de Axpe. Dicha rogativa no tenía día fijo, solía ser en los alrededores del día de San Ignacio.

Se subía desde Axpe y Atxondo y después de la misa el sacerdote hacia el Konfure, Conjuro para preservar las cosechas del pedrisco. Había romería con txistu y tamboril y los ayuntamientos daban un vino y galletas a los asistentes.

Después de la comida se rezaba Errosarie, y se bajaba al pueblo a tocar las  campanas para que los que no habían subido a Larrano, pudieran asistir todos juntos a la misa por los difuntos del año, y después seguir con la fiesta.

SANTO CRISTO DE LARRANO

Como hemos dicho anteriormente de esta ermita, hoy desparecida, si queda constancia por escrito. Concretamente varios textos de finales del XVIII.

Citando a Gurutzi Arregi, en su trilogía Ermitas de Bizkaia:

Reproducimos aquí el documento de 1790 suscrito por Manuel Justo Redondo en nombre del fiel regidor, vecino de la anteiglesia de Axpe, señala que dicha República tiene una ermita titulada el:

<< Christto de Larrano sita en la Puntta de la Peña que llaman de Amboto distante de la dicha Antteiglesia dos oras largas de un camino inaccesible en la que solo se ha zelebrado anualmente una misa; y cuia Hermita hace años no ha servido ni sirve para otra cosa que para guarida y refuxio de ladrones y bandoleros los que barias veces se han hallado dentro de dicha Hermitta descerrajando sus Puerttas, quemando cuanto han hallado en ella y permaneciendo Sin salir muchas Veces en quattro o cinco días. Y aora Ultimamente son tales los daños que han causado en dicha Hermita las personas forajidas que se han refugiado en ella que con quatrocientos Reales no se pueden reparar los daños que han causado, ni aun para una mediana diligencia para poder celebrar el Santo Sacrificio de la Misa; mediante lo qual y que dicha Hermita y que dicha Hermita no tiene rentta alguna y que es muy perjudicial su subsistencia por los motibos que llevo expuestos A Vuestra Merced Suplico se sirva conceder su lizencia en forma para que con la correspondiente sentencia se traslade a la Parroquia de dicha Anteiglesia el Ara y Crucifixo que solamente se hallan en dicha Hermitta a fin de colocarlos en uno de los Altares de la Cittada Parroquia con la obligación deque en Estta se haga la acostumbrada Rogatiba que anualmente se hacía en la dicha Hermita y en el mismo dia y con la limosna que ha sido de costumbre; Y para que efectuda a dicha transacción, se derribe y demuela la dicha Hermita a fin de que no sirva para refugio de bandoleros…>>

Pocos días después el 26 de Abril de 1790 D. Juan Bautista de Yeuza, cumple el Decreto e informa de que se proceda a su derribo.

 

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Ermita del Santo Cristo de Atxarte

Popularmente conocida como Kristoandako, se situa esta ermita en el barrio de Mendiola, al borde del camino que nos lleva al alto de Urkiola usando la antigua calzada.

Enclavada bajo el Monte Untzillaitz, en el borde mismo del desfiladero de Atxarte, al borde del rio Urkiola y junto a un antiguo molino hoy en ruinas.

Cuenta la leyenda que se levantó esta ermita tapando la entrada a una cueva que hay en su parte trasera donde las Lamias tenían su morada.

LA ERMITA.

De planta trapezoidal, mide algo más que 8×6 m al Sur y 8×5 al Norte.

Tiene muros de mampostería con esquinas de sillería, y una cubierta a cuatro aguas. Carece de espadaña, y el suelo es de cemento.

En el interior se mantiene una figura de un Crucifijo y un Cristo Yacente.

Actualmente se conserva en buen estado ya que un error de cálculo de un barreno de la contigua cantera produjo una lluvia de piedras que la arruinaron, por ello fue reconstruida en 1977 respetando la antigua arquitectura y se aprovechó para colocar en  el dintel de la puerta una lápida con la inscripción de GURE KRISTO/ATXARTEKOA.

Se celebra misa, fiesta y romería popular el 31 de Julio San Ignacio.

TRADICIONES y COSTUMBRES.

En esta ermita antiguamente el Ayuntamiento de Abadiño obsequiaba con “paittarra” (aguardiente) a los vecinos que  el último domingo de Agosto subían en rogativa al Santuario de Urkiola.

En Viernes Santo se llevaba en procesión el Cristo Yacente de esta ermita hasta la parroquia de San Torcuato y procesionaba junto con otras imágenes por Abadiño, volviendo el domingo de Pascua de Resurrección.

Antaño las parturientas llevaban aceite para mantener la luz del Cristo, y los montañeros se paraban a rezar y depositar unos dineros para buscar la protección de la luz del Cristo. (No lo digáis por ahí, pero aún se hace en el día de hoy, siglo XXI)

LEYENDAS

Don Jose Miguel de Barandiaran recogió el testimonio popular de que esta ermita se construyó <<Para lograr la desaparición de las Lamias que de noche salían del subterraneo mundo con mucho ruido de cadenas, y después no volvieron a dar señales de vida>>

Por su parte Gurutzi Arregui recogió testimonios, en 1979 <<Antiguamente los Gentiles vivían en Atxarte. Y se decía que poniendo un pie en Untzillaitz y otro de Aitxiki se agachaban a beber agua del rio Atxarte.>>

<<Decían que en la cueva tras la ermita había oro escondido envuelto en una piel de buey y la gente fue a excavar, solo una mujer encontró una gran llave, pero nada del oro. >>

<<Antiguamente se traía aceite en mulos desde Araba y al pasar por allí los carramateros tenían miedo porque por allí había brujas y lamias que metían muchos ruidos de cadenas “rin-ran, rin-ran, rin-ran>>

Si queréis dar un bonito paseo por esta preciosa zona aqui podeis encontrar una ruta pelin montañera que visita 4 ermitas de Urkiola.

San Pablo y San Bernabé, Erandio (Fano)

La actual ermita de San Pablo y San Bernabé, en el barrio Fano de Erandio, en las faldas del monte San Bernabé, es probablemente la más antigua de Erandio.

Si bien es cierto que el actual edificio ha tenido innumerables arreglos y reconstrucciones por motivo de las acciones de guerra sufridas a lo largo de los siglos.

Luego os pondremos un enlace a un blog que explica muy bien lo sucedido en la ermita.

Por el momento podemos deciros que su estado actual es muy bueno, de titularidad municipal que se encarga de mantener la ermita y el área de esparcimiento y juegos infantiles que hay en los alrededores.

Hace poco le saqué una foto y me preguntaron qué en qué lugar de Andalucía estaba por el blanco de su encalado.

Llegar a la ermita es muy fácil, cuando bajamos Enekuri hacia Asua nos encontramos a la derecha la desviación al barrio de Fano, seguimos la carreta hacia arriba durante un kilómetro y llegamos a ella.

Como casi siempre nos apoyamos en la trilogía de Gurutzi Arregui, sobre Ermitas de Bizkaia para decir que esta ermita tiene la planta rectangular es de 12 x 7, con cubierta a dos aguas. Acceso protegido con soportal y verjas en la entrada. Pequeña espadaña con vano y actualmente sin campana.

Su fiesta se celebra el 11 de junio, día de San Bernabé Apostol.

Antaño se hacían las rogativas de San Marcos caminando hasta la cruz de la ladera noreste del monte.

Iturriza cita esta ermita como la de San Pablo y que anteriormente fue Parroquia, además los vecinos citan que en los alrededores antiguamente había un cementerio.

En el apartado histórico se tiene constancia por escrito en el Libro de Fabrica de la iglesia de Erandio de 1669, en el que se hace constar que en la ermita de San Pablo se habían celebrado fiestas y no había quedado dinero  por adornar la ermita para celebrar San Bernabé y amenizar la fiesta con tamboril.

Posteriormente también aparece recogidas las visitas del Obispo de Calahorra. Por ello se sabe que esta ermita tuvo casa para “Frelia”, pues se recogen los gastos para restaurarla en 1692. También aparecen mandas para certificar las propiedades de montes de la ermita, llegando a pagar un perito, en 1751,  18 “reales de vellón” para dicha averiguación.

Se conserva en el archivo del Ayuntamiento de Erandio documentación que certifica que en 1880 unos vecinos de Erandio se dirigen por escrito al Ayuntamiento para exigir la reconstrucción de la ermita que había quedado en ruinas por causa de la guerra.

Al hilo de todo esto si queréis tener más información sobre el tema os emplazo a que acudáis a este blog que os enlazo aquí, ya que me ha parecido muy interesante lo que nos cuenta Jorge González en su blog Historias de Erandio.

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Santos Antonios y San Cristobal, de Iurreta

La Ermita

 Sobre un claro del bosque, en la vertiente sur-oeste del macizo del Oiz, rodeada de hayas, robles y diferentes pináceas, se asienta una vetusta ermita. En la actualidad parece abandonada, aunque según nos informan, ha sido adquirida por un particular que pretende devolverla a  mejores tiempos y por ello en  primer término se propone buscar ayudas para acometer la obra del tejado para evitar más deterioros.

La controvertida Advocación.

Es cierto que muchas han sido las discusiones sobre la genuina advocación de la ermita, si bien nos inclinamos a pensar que como en muchos otros sitios, una se sucede a la otra y a medida que se van añadiendo imágenes al interior de la ermita se añaden advocaciones.

Si miramos en la página web del ayuntamiento de Iurreta nos encontraremos con el nombre de Santos Antonios.

En cambio Gurutzi Arregi en su trilogía de las Ermitas de Bizkaia (Volumen III, pág. 173) la define como San Antonio de Gaztañaza, refleja que su advocación es San Antonio de Padua y menciona que antiguamente era conocida como San Cristóbal, utilizando este nombre incluso para definir al monte.

La ermita es de planta rectangular de algo más de 14×8 metros.

En el lado del evangelio adosada a la ermita, estuvo la casa del ermitaño y la sacristía. Tiene espadaña con vano en arco de medio punto para dar cabida a la campana, y está rematada por cruz de piedra con dos acróteras (pedestales sobre los que se colocan esculturas, figuras o adornos) esféricas.

En la actualidad la ermita se encuentra vacía.

Desaparecieron las imágenes de San Antonio de Padua, San Antonio Abad, Santa Eufemia y S. Juan Bautista, así como un cuadro de San Cristóbal y por supuesto todo su mobiliario.

El tejado a cuatro aguas todavía se mantiene soportado por tres cerchas y se prolonga en sus vertientes oriental y meridional dando cuerpo a unos acogedores pórticos.

 

En las cercanías se encontró un enterramiento con un sepulcro trapezoidal de piedra arenisca de más de 1,80.

Parece que hacia 1985, la ermita fue reconstruida sobre las ruinas de un anterior edificio. Pero ahora, después de más de treinta años, la situación vuelve a ser preocupante de nuevo.

En otros tiempos la ermita tuvo bastante predicamento y actividad, con numerosos actos y misas por San Antonio y por San Cristóbal y fiestas en diferentes fechas en las que el ayuntamiento obsequiaba con un pellejo de vino a los participantes. Como en tantos otros lugares también aquí se realizaban rogativas en los días anteriores a la Ascensión en procesiones que partían desde la parroquia de S. Miguel Arcángel y hasta parece que tuvo ermitaños y que  pudo ser utilizado como hospital de peregrinos.

El monte Azkorra o San Cristobal

Azkorra se alinea con las cumbres de Gallanda, Arakaldo, Añao y que se desprenden de la zona somital del Oiz hacia SW Jandolamendi hasta la cuenca del Ibaizabal.

Uno de los accesos hacia Azkorra pueden partir de Goiuria, tomando el asfalto de la carretera que se dirige a Garai, llegar al km. 32 junto a casa Sarasate y tomar una pista a la izquierda que nos acerca al objetivo rodeando la cima y alcanzándola por el W. en un paseo de 35 minutos.

También es posible su acceso desde Orobio en 40 minutos aprx. O desde el barrio de Gaztañatza en 15 minutos.  Merece la pena el sencillo paseo para visitar este barrio con el hermoso caserío de Gaztañatzatorrre, citado por Iturriza o el Hórreo de Ertziña del siglo XVI, declarado como Patrimonio histórico.

Si queréis daros un buen paseo por la zona y visitar varias ermitas más, ésta que os proponemos aquí es una buena ruta

Gracias a Juan Larreategi, Felix Carmelo Perez y Pedro Otaola por sus fotos y a Norberto Martinez por las fotos y su texto.

Marcos García 

Posdata de hoy dia 13 de Junio de 2020.

Me informa esta misma tarde nuestro compañero Norberto Martinez, que se ha dado una vuelta por la ermita esta misma mañana, que ha conseguido saber que las imágenes que antiguamente estaban en la ermita fueron puestas a buen recaudo en un caserío del siglo XVIII que hay por la zona, para evitar su pérdida.

También resalta el lamentable estado del tejado de la ermita y  de la casa del ermitaño  que presenta varios agujeros y asoma su estado ruinoso por varios sitios.

Si nadie lo remedia el futuro de la ermita no es nada halagüeño. Por cierto, parece que vuelve a estar en venta.

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE

Entre los arenales de Bakio y el cabo Matxitxako, escenario geográfico de ancestrales y continuadas batallas entre la costa y el mar, el litoral muestra en la actualidad caprichosas y espectaculares formas en calizas arrecifales  fruto de la erosión, como esta pequeña montaña que emergió de las aguas y que con su magnifica ermita en lo más alto, dignifica a este privilegiado lugar, que emana historias, ritos, tradiciones y leyendas que han sabido trasmitirse hasta nuestros días.  Todas estas circunstancias nos inclinan a considerar a San Juan de Gaztelugatxe como una ermita de montaña más, ubicada en un singular paraje de la costa bizkaina, catalogado en su día como biotopo protegido.

PASEOS Y RUTAS

Este islote o peñón natural está unido a tierra a través de un istmo artificial asentado en dos grandes arcos que soporta una escalinata de piedra poseedora de 231 escalones elaborados de pequeñas losas, sobre un pavimento de cantos rodados y protegida por muros de mampostería que trepa en la inclinada vertiente meridional del monte hasta alcanzar en sucesivos quiebros la máxima altura donde se a sienta la ermita.  Este trayecto suele ser utilizado como Vía Crucis y está señalizado en sus diferentes estaciones. Algunas personas del lugar nos comentaron que la escalinata tuvo inicialmente tantos peldaños como días tiene el año, o al menos eso era lo que narraban sus mayores.

Subida a la ermita

Al lugar también se le conoce como Doniene, según los expertos como un derivado de la contracción arcaica de Done-Iohane o sea de San Juan.  Pero en el trascurso del tiempo ha recibido denominaciones como Gaztelu-Aitz (Peña del Castillo) o Gaztelu-gatxe (Castillo áspero o difícil) sin duda por las características del lugar o quizá por alguna utilización de tiempos pretéritos.

Alcanzar la cima de San Juan de Gaztelugatxe es como se puede suponer extraordinariamente sencillo.  A este lugar –    perteneciente geográficamente a Bermeo pero dependiente de la parroquia de San Pelaio de Bakio –  se puede acceder desde la base de la escalinata a donde llega una carretera procedente de la comarcal que une Bermeo con Bakio hacia el km. 32.  Si de lo que se trata es de visitar la ermita de San Juan y un poco sus alrededores, es posible también un sencillo circuito que parte de la mencionada desviación, donde se encuentra un pequeño aparcamiento y paneles anunciadores.  Descender por el asfalto el aprox. km. y medio donde finaliza la carretera y se inicia la subida por la escalinata de piedra.  El paseo es inferior a la media hora y el paisaje espléndido en pleno mar, con la cercanía del islote de Aketx en primer plano y detrás la prolongación del cabo Matxitxako en el oriente.

La vuelta se puede realizar desandando el itinerario inicial o tomando el camino balizado que se localiza a la Dcha. del ascenso de vuelta y que llega al paraje de Eneperi donde existe un popular restaurante con la misma denominación.  Ganar de nuevo desde aquí la carretera entre Bakio y Bermeo para alcanzar el punto de partida. Será alrededor de hora y media y demasiado asfalto quizá, pero posibilitará diferentes panorámicas sobre el litoral, siempre con Gaztelugatxe y su ermita como punto preferencial.

Escaleras

La ermita de San Juan Degollado tiene poco que ver con otras rústicas y a veces semiabandonadas ermitas  de montaña; está se encuentra perfectamente conservada en la actualidad – a pesar del mal trato recibido en diferentes épocas – y es un templo que recibe multitud de visitantes, sobre todo los fines de semana, donde el tintineo de la campana es una música habitual como recuerdo o eco de pasadas costumbres donde el volteo de la campana durante trece veces permitía  la consecución de un deseo en la persona que lo ejecutaba, también servía para ahuyentar sueños perniciosos o pesadillas. Y aún se mantienen creencias de dotes curativas en el sonido de esta campana.

 

LA ERMITA

Portada

La orientación del templo es E-W. de planta rectangular, mide 15 por 8 mts.  Sus muros son de mampostería vista.  Presenta once contrafuertes distribuidos entre sus caras Norte, Sur y Oeste donde se encuentra su ábside poligonal.  Su cubierta es a dos aguas y el ábside a cinco.  Posee dos entradas, una al Sur, bajo el amplio pórtico que cubre todo el lateral y la principal al Este, con una interesante fachada con su espadaña y su popular y muy utilizada campana.  Sobre la espadaña una cruz de piedra y un pararrayos. Y bajo la misma existe un relieve con un círculo dentado que acoge la cabeza de San Juan Degollado. En los laterales de la fachada dos lápidas con grabaciones recuerdan a un mayordomo de la misma y las obras realizadas en 1886.

Sobre la entrada principal se encuentra una cristalera circular con un motivo marino que pudiera ser un timón.  Bajo la misma una hermosa puerta de madera con detalles metálicos, dotada de dos pequeños ventanales circulares que permiten ver el interior.  A través de las  mismas es posible  observar un interesante templo interior dotado de todos los enseres habituales a cualquier iglesia en activo, con numerosos bancos corridos y un original altar al fondo con  la cabeza de San Juan  en la quilla de una embarcación y bajo la misma una hélice marina.  También posee otras imágenes de San Pedro, San Pablo, la Virgen del Carmen y San Antonio.  Llama la atención tres barcos colgados  de las cerchas y algunos cuadros con embarcaciones y naufragios.

Junto a la ermita, frente la fachada principal existe un edificio como refugio abierto que posee fuego bajo y mesas de piedra en óptimas condiciones.  Quizá pudo ser esta la ubicación del antiguo hospicio que según Labayru existió antaño y llegó a poseer doce camas para peregrinos y era regido por un ermitaño-sacristán hacia finales de la Edad Media, más tarde titulado mayordomo-guardián con la misión de mantener en condiciones el templo y atender la hospedería y a las necesidades de los romeros que hasta aquí llegaban.

HISTORIA

La historia nos trasmite la fundación de la ermita – según Iturriza – en el trascurso del siglo X por los labradores censuarios de la zona, dándole carácter parroquial.  En el año 1053 D. Iñigo López I, Señor de Bizkaia, dona la ermita y los territorios de la misma, al monasterio de S. Juan de la Peña en Aragón, que según el documento original denomina SANCTI JOHANNIS DE CASTIELLO “ IN TERRITORIO DE BAKIO ET ALIA PARTE DE BERMICIO”.    Es en documentos posteriores de 1066, 1071 o un siglo después en 1162, cuando se dona a la orden premonstratense cuando se le denomina SANCTUS IOHAMNES DE PENNA.   Se cree que con esta fundación, se trasladaría alguna reliquia de la cabeza del Bautista, que en la actualidad se conserva en el relicario que se da a besar en los días de fiesta.

De monasterio o iglesia medieval pasó a convento premonstratense en el siglo XII y es hacia el año 1330 cuando estos frailes abandonaron el recinto para trasladarse a Salamanca, llevándose consigo documentación, joyas y las reliquias existentes.

Las crónicas relatan como en 1334, Alfonso XI rey de Castilla, intentó usurpar el Señorío de Bizkaia a D. Juan Núñez de Lara, que se sublevó y se refugió en el peñón de Gaztelugatxe, defendiéndose de las tropas castellanas del asedio que se prolongó durante los meses de Junio y Julio, hasta que monarca castellano ante la imposibilidad de lograr sus objetivos, firmó un armisticio y retiró finalmente sus tropas.

Hacia 1596, una flota de 14 navíos franco-inglesa, atacó Bermeo e Izaro y posteriormente alcanzaron Gaztelugatxe con el consiguiente saqueo de alhajas, derribando la imagen del Santo y dando muerte al ermitaño al que despeñaron.  Posteriormente en 1782, el lugar fue víctima de nuevos actos de pillaje y saqueos por piratas y corsarios que obtuvieron escasos botines.

En el trascurso del siglo XIX la ermita se encontraba en un estado lamentable y hacia 1886 se demolió el edificio, construyéndose una nueva ermita de escaso valor artístico e histórico.  Lamentablemente todos los restos arqueológicos que fueron apareciendo en el subsuelo de la vieja ermita, como sepulcros de piedra con restos óseos, monedas o incluso balas de cañón, fueron arrojados al mar por los ejecutores de las obras, perdiéndose así una importante información histórica.

Ya en 1978, un incendio provocado asoló el edificio y quedaron tan solo las cuatro paredes de la ermita en pie.  Los autores de la “hazaña” arrojaron la cabeza del Santo a las peñas donde posteriormente fue encontrada y trasladada al convento de los P.P. Franciscanos de Bermeo donde fue reparada.  Con el esfuerzo y colaboración de los vecinos de Bermeo y otras ayudas, la ermita fue reconstruida y reinagurada junto a la reparada cabeza de San Juan el 24 de Junio de 1980.

TRADICIONES USOS Y COSTUMBRES

San Juan de Gaztelugatxe es una ermita muy rica en tradiciones populares, valorada por algunos autores como el santuario marino más importante de Euskal Herría.  Pero lo cierto es que el lugar ha sido y sigue manteniendo un halo de magia, misterio y atracción que supera la belleza paisajística y hace que gentes a lo largo de la historia se hallan acercado al lugar en busca de  salud, protección o en cumplimiento de tradiciones seculares donde se entremezclan actitudes y creencias religiosas, paganas o mitológicas.

A San Juan Degollado acudían las gentes para la curación de los dolores de cabeza, dejando en la ermita algún objeto relacionado con la misma, como txapelas en el caso de los hombres o algún alfiler o pañuelos, en de las mujeres.

Los tartamudos pretendían solucionar sus problemas ofertando todo el dinero que podían encerrar en su puño.

Los que padecían de callosidades en los pies, debían posarlos en unas muescas en las rocas atribuidas como huellas del Santo.

Curiosa es también la costumbre muy extendida, de aquellas personas con problemas de descendencia, que acudían al pie de alguna de las imágenes de la ermita, en concreto a Santa Ana, para dejar colgadas en las mismas ropitas de niños/as en espera de fecundidad.  Se da la circunstancia que esta imagen se trasladó en 1981 a una capilla de Bermeo, pero la gente sigue siendo fiel al rito a través de otra imagen de la Virgen, pero siempre en la ermita.

Como no podía ser de otra forma el mundo del mar y sus gentes ha estado siempre muy arraigado a la ermita de San Juan y existe una tradición en la cual los arrantzales antes de dar comienzo la temporada de pesca visitan en una romería marítima la ermita, bordeándola como símbolo de protección y petición de una buena pesca.  También es costumbre que entre el verano y el otoño, coincidiendo con el comienzo o el final de la temporada de pesca del bonito, grupos de familiares de pescadores, generalmente mujeres,  acudan a Gaztelugatxe en solicitud de una temporada bonancible.

Mención aparte merece el protocolo de la bendición o bautizo de las nuevas embarcaciones de Bermeo que se deben desarrollar frente al peñón.  En el mismo, el sacerdote que realiza el acto, recorre las dependencias del barco bendiciéndolas con agua y haciendo cruces sobre las mismas.  Terminada la ceremonia religiosa, la embarcación debe dar tres círculos en el mar y a continuación se procede – se dice que con discreción – a la ceremonia mágica o pagana que consiste en poner sobre una sartén un “ramillete de San Juan”,  se le prende fuego y a continuación se arroja por la borda al mar la sartén y el ramillete de plantas.  Alguno de los presentes debe arrojar al mar algunas monedas como deseo de buena suerte para el barco.

LEYENDAS

También recogemos algunas creencias respecto a las “almas en pena” (arimek) que en vida habían dejado sin cumplir la promesa de acudir al santuario por alguna promesa y que tras la muerte precisan de la compañía de algún familiar o amigo vivo que cumpla por ellos la promesa incumplida y acuda junta al ánima hasta San Juan de Gaztelugatxe.  Existe una supuesta historia al respecto, que la sitúan en el mismo pueblo de Bermeo.

Otra de las leyendas más populares es la que relata el desembarco de San Juan en Bermeo y su llegada a Gaztelugatxe en tres zancadas, dejando sus correspondientes huellas en el terreno.  La primera “huella” se encuentra bajo el arco de San Juan en pleno casco urbano bermeotarra, la segunda en el barrio de Arene y la tercera se localiza en el último escalón de la ermita.  Como ya se ha indicado anteriormente estas huellas tienen dones curativos para los padecen de callos en los pies.

ROMERÍAS

Son importantes, populares y participativas las romerías en Gaztelugatxe y a falta de una, se celebran tres.  La primera tiene lugar el 24 de Junio, festividad de San Juan y a la celebración acuden preferentemente las gentes de Bermeo.  El 31 de Julio, son los vecinos de Arrieta, los que llegan en comitiva hasta el peñón en la festividad de San Ignacio de Loyola y el 29 de Agosto, fiesta de San Juan Degollado, son los romeros de Bakio los que hacen acto de presencia en Gaztelugatxe, acompañados eso sí, de Bermeo que en esta fecha reitera la soberanía del peñón.

 

San Juan de Gaztelugatxe,

y en Gaztelugatxe un San Juan,

acogido en una ermita,

protector de las gentes de mar,

y de las gentes de tierra,

que se acerquen al lugar.

 

La belleza paisajística,

es atractivo especial,

para atraer a los romeros,

y gentes en general,

que ascienden las escalinatas,

de este balcón natural.

Norberto Martinez
Texto y Fotos

 

 

Ermita de San Miguel de Urkiste, Uribe, Zeanuri

De esta ermita nos cuenta Gurutzi Arregi que tiene planta rectangular, de poco más de 13x7m. Con la sacristía adosada en el lado sur tiene muros de mampostería con sillería en las esquinas. Cubierta a dos aguas y una espadaña con un vano para la campana rematada en cruz de piedra. Como curiosidad, no por todos conocida, decir que esta espadaña procede de la desaparecida Capilla del Sanatorio de Arraba, en Gorbea.

La fiesta de esta ermita a la que se denomina San Miguel Txiki se celebra el domingo anterior a la festividad de San Miguel.

Pero lo más llamativo de esta ermita nos lo va a contar

Manu Etxebarria Ayesta

Esta ermita merece una explicación. Gurutzi Arregi en su obra ERMITAS DE BIZKAIA (Tomo 2º – Bilbao 1987) nos cuenta los pormenores de esta ermita. Entre ellos, cita una de sus ventanas: “En el trasaltar pequeña ventana labrada en piedra, de un vano en forma de arco de herradura, similar a la de San Urbano”.

Pues bien, esa ermita se reformó bajo la dirección del sacerdote Rapel Mentxaka. En la reforma, esa ventana especial se quitó de la pared original y se puso en una pared falsa construida en el interior y en el lugar original se abrió otra ventana rectangular más grande.

Como puede leerse  en mi libro “ Gorbeia inguruko etno-ipuin eta esaundak II” ( Bilbao 2016), el 09-11-2013, fui a entrevistar a Pabi Astondoa, hijo y hermano de pastores del Gorbeia (tienen su txabola entre Pagomakurre y Arraba y ahora alterna el pastoreo con los deportes rurales acompañado de su hija Irati Astondoa) y me contó, entre otras, una leyenda original que tiene que ver con la ermita de San Miguel de Urkiste, que está cerca de su caserío de Iturtxa ( Iturriza). Después de la entrevista (con hamaiketako incluido) visité personalmente la ermita porque la hermana de Pabi, Anita Astondoa, tiene la llave de la ermita y me abrió amablemente dándome todas las explicaciones de la reforma.

Resumiendo, Pabi, me contaba: “que la Señora de Anboto solía ir en volandas dejando una estela de llamas desde Itzina a Anboto y que en el recorrido entraba en la ermita de San Miguel de Urkiste por la puerta y salía por esa ventana del trasaltar (ventana, según él de forma de un niño como un ángel) y me concretaba que la Señora de Anboto hacía dicho recorrido quincenalmente. Por lo cual, pasaban mucho miedo cuando eran jovencitos”.

N.B. Gurutzi Arregi dice que la ventana de San Miguel es similar a la de San Urbano. Pues bien, son diferentes como se ve en las imágenes que adjunto.

San Urbano

Ermita Capilla de la Virgen de la Antigua, Orduña

 

El monumento de la Virgen de la Antigua en la cumbre del Txarlazo no es una ermita convencional. En la base de la morera sobre la que se asienta la imagen, se encuentra una pequeña capilla que tan solo se utiliza con motivo de la celebración del día de Santiago. Una puerta metálica mantiene la entrada herméticamente cerrada e impide ver su interior en la actualidad.

La inauguración o bendición de la ermita-capilla de la Virgen de la Antigua tuvo lugar en octubre de 1946 (42 años después de levantado el monumento) con presencia de todas las autoridades civiles y eclesiásticas y numerosos feligreses y montañeros. Consta de un altar de mármol y una hornacina trasera en roca arenisca, que como nos dice Txetxu Lanbarri en el número 5 de la excelente revista AUNIA dirigida por Juanjo Hidalgo y Felix Mugurutza, aprovecha un escudo de la familia de los Olaso.

Aquí podéis descargar el PDF del artículo publicado.

La enorme  escultura es la representación de la Virgen sobre una morera que hace alusión a la leyenda de la aparición de la Virgen a un zagal que pastoreaba su rebaño, quizá en las proximidades del lugar donde actualmente se encuentra el santuario al pie del monte.

Por cierto el único resto de la antigua ermita sita donde hoy está el Santuario y que aún perdura es una puerta gótica, del siglo XIV, protegida bajo el pórtico renacentista de la hospedería aneja al santuario, que a mediados del siglo XVIII resultaba ya inutilizable por su avanzado estado de deterioro. Cuando en 1752 los mayordomos de la iglesia solicitaron autorización para arreglarla, se les propuso desde el Ayuntamiento que tendría más interés construir un templo completamente nuevo: un templo que fuese bien visible desde la ciudad y que dialogase con el casco urbano, orientando su fachada hacia el mismo. El proyecto inicial se encargó al arquitecto Juan Bautista, pero esto forma parte de la historia del Santuario y nosotros estábamos hablando de la ermita del Alto del Txarlazo.

Ficha de la Diputacion F0ral de Bizkaia Seccion Patrimonio historico.

La realización de la obra del Txarlazo fue inaugurada en el año 1904 en conmemoración del 50º aniversario de la Proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción de María.

En su construcción se contó con la aportación de la ciudad de Orduña y los alumnos del colegio de Jesuitas.

Todo el conjunto del monumento es de hormigón armado y se asienta sobre una base cuadrada y elevada con unas escalinatas superiores que en forma piramidal convergen en el cilindro central que representa el tronco del árbol.   En el lateral meridional se encuentra el habitáculo destinado a capilla y frente a esta una pequeña explanada parapetada con muros de mampostería que a través de unos escalones conforman la salida protegida por una pequeña verja. Curiosamente el mojón geodésico se encuentra sobre las escalinatas superiores, junto al tronco del árbol donde se halla la entrada al monumento.

A través de esta, se accede a una escalera de caracol por la que es posible ascender a la zona más alta de la imagen, encontrando a media altura una gran sala circular que tiene un pequeño balcón que permite ver y admirar, sobre los cortados de la sierra, todo el panorama que se abre sobre la ciudad de Orduña y el valle de Arrastaria, que quedan setecientos metros más abajo.  La imagen da cara al valle, como dicen en Orduña “como si pretendiera presidirlo, protegerlo y bendecirlo”.

Por último hay que señalar que la altura del monumento alcanza los 25 metros y que el tronco del árbol que sostiene el resto de la imagen tiene 10 de circunferencia. Hoy día todo está absolutamente cerrado no pudiendo acceder a su interior por lo deteriorado y peligroso que está.

Han sido varias las veces que el monumento ha sido retocado y rehabilitado, víctima de las inclemencias atmosféricas y del paso del tiempo. En la actualidad su estado es bastante deplorable y peligroso.

De hecho el Ayuntamiento de Orduña lleva varios años intentando buscar la forma de reformar y dar uso al monumento, pero ya hace más de 10 años se presupuestó en más de 2 millones de euros, cifra considerable si como todo el mundo admite la obra es un icono de Orduña y de todo Bizkaia

Pero en términos de estructura de patrimonio cultural es legítimo preguntarse si ésta, como otras obras emblemáticas de hormigón de su generación, no está concluyendo su ciclo vital. A todo esto añadamos que está asentado en suelo de Villalba de Losa, Burgos-Castilla y el monumento pertenece a Orduña.

El lío está formado y siendo realistas posiblemente estemos avocados a ver su caída, el hormigón tiene 116 años, está enfermo y nadie quiere asumir su restauración.

 

EL TXARLAZO

La cima del Txarlazo pertenece a la sierra de Gorobel o Sálvada, tiene carácter centenario y es una de las cumbres menores en altura de la prolongada sierra que en sentido SE-NW, viene desde el espectacular salto del Nerbioi, hasta el Pto de Angulo.   Sin embargo puede ser considerada como una de las cotas más populares y carismáticas de la zona; quizá por su ubicación, cercana a Orduña o por el monumento de la Virgen de la Antigua que se asienta sobre la misma. es además sin duda uno de los lugares más frecuentados por mendizales.

La toponimia es variada a la hora de nombrar a este monte, y a lo largo de la historia nos llegan numerosas denominaciones como Goldetxu, Gualdetxu, Peña Vieja, Virgen de la Antigua o Virgen de la Peña, además de Txarlazo, sin duda, la más conocida y utilizada en la actualidad.

La cumbre como tal se la reparten los municipios de Orduña (Bizkaia), Arrastaria, en la actualidad anexionada a Amurrio (Araba) y el burgalés pueblo de Villalba de Losa.

Rutas

Tres son los caminos más utilizados para llegar al Txarlazo.  Posiblemente el menos utilizado será el camino castellano, que desde el W. parte del núcleo de Llorengoz.

Otro, quizá el menos atractivo – por la mal utilizada pista – viene del S-E en las proximidades de Orduña mendatea, aunque siempre queda la alternativa de huir de la “zona rodada” a través de las crestas, pasando por las cotas de Labairu, Angoño o el collado del Fraile.

Y finalmente la clásica y no por eso menos interesante, que parte del Santuario de la Antigua – en las afueras de la ciudad de Orduña – internándose en un denso y tupido hayedo y que en repetidas curvas, va superando los desniveles que presenta la vertiente septentrional de la Sierra.  Alcanza la fuente de Goldetxu primero y el portillo del mismo nombre después, también conocido antiguamente como Paso España, debido posiblemente a su carácter mugalari.  Es sin duda este paso (890) donde se percibe la mano del hombre de antaño que se vio  en la necesidad de ampliar la calzada para facilitar el paso de las caballerías en el comercio entre la costa y la meseta castellana, esto se realizó hacia el año 1681, en sustitución del paso de San Bartolomé existente en los inicios del siglo XVI. Posteriormente entre los años 1764 y 1772, se abrió la ruta actual a través del Pto. de Orduña y estos parajes pasaron a un plano secundario. Se trata por tanto, remontándonos en el tiempo, de un punto geográfico e histórico importante.  A la salida del paso, a la Izda un camino balizado en terreno abierto, alcanza finalmente la cercana cima del Txarlazo en sus 938 mts.

Un Track por si os interesa de la ruta clásica

 

Norberto Martínez

Marcos García

Revista AUNIA, nº 5 de Juanjo Hidalgo y Felix Mugurutza

Fotos de Felix, Juanjo, Norberto, Mari Jose.

Ermita de San Roke y San Sebastián del Kolitza

ARTZENTALES-BALMASEDA (Enkarterri)

En un privilegiado balcón sobre la comarca de Enkarterri, se erige en la cima del monte una hermosa ermita en su cumbre, sin duda una de las mejor conservadas en montaña.

Se encuentra bajo la advocación de San Sebastián y San Roke.

La ermita

La ermita que preside la cima del Kolitza tiene una orientación NE-SW.  Tiene pocos elementos de estilo románico tardío el arco de medio punto de las dos entradas, y está cercano al protogótico de estética cisterciense  y su conservación es excelente por la cantidad de renovaciones.

Desde un principio la ermita estuvo dedicada a los santos Fabián y Sebastián, pero parece que fue en Balmaseda a partir de las tremendas pestes que asolaron la comarca en el siglo XVI, cuando se añadió a San Roke, como protector de las epidemias y plagas, siguiendo una costumbre muy extendida por todo el Sur de Europa.

Hay quien data la construcción de la ermita en el año 1073 aunque algunos autores han apreciado sobre el marco de una puerta una inscripción poco legible con la fecha del año 1111, o 1120, pero no. Parece más bien que se documenta hacia mediados del XIII y fue ya en el año 1455 cuando poseía rentas propias y gran veneración cuando D. Alonso de Cartagena, obispo de Burgos, la unió a la Iglesia de San Severino de Balmaseda.  En el año 1468 se confirma la existencia de una cofradía de San Sebastián que perduró en el tiempo hasta fechas relativamente recientes.

El diccionario de la Real Academia de la Historia, relata cómo durante la peste que asoló la comarca hacia 1530, algunos de los escasos vecinos que sobrevivieron, se refugiaron junto a los muros de la ermita.

Se dice que en el interior de la ermita se encuentran restos que pudieran pertenecer al fundador del templo junto a un hijo suyo, que  pudo fallecer en alguna de las peregrinaciones.

La planta de la ermita es rectangular de 19,50 por 8,10 mts. de una sola nave con bóveda principal de piedra labrada y ábside cubierto a tres aguas.

Primitivamente en el lateral de la epístola tuvo adosado un edificio al que se le atribuyen diferentes utilizaciones, desde vivienda de algún ermitaño hasta cobertizo para el ganado.   Lo cierto es que se destruyó junto a la mayor parte de la ermita en la batalla de verano de 1937 de la Guerra Civil, desapareciendo también la imagen de San Fabián.

Durante once años, el edificio permaneció en ruinas hasta el 11 de septiembre de 1949 que finalizaron las obras de reconstrucción y fue inaugurado con la subida de las imágenes de San Sebastián y San Roke, que fueron portadas a hombros desde Pandozales, ya que estas habían sido guardadas durante la contienda en la parroquia de Balmaseda.

El antiguo edificio adosado, fue transformado en refugio de montaña hasta una nueva remodelación en el año 1985 en el que quedó como el pórtico abierto que conocemos en la actualidad y que facilita la estancia a los visitantes, ya que la ermita por razones de seguridad, permanece habitualmente cerrada.

El interior de la ermita acoge actualmente las imágenes de San Sebastián y San Roke como patronos de la misma, así como la de la Virgen de Begoña y la del Pilar y un busto de la Inmaculada.

El Kolitza

El monte Kolitza de carácter centenario se encuentra en la prolongación N-E de la Sierra de Ordunte; tan solo La Garbea se encuentra más al oriente como final del macizo.  La cumbre se asienta en la misma divisoria de las poblaciones de Artzentales y Balmaseda y pese a ser una de las alturas menores de la sierra, es sin duda uno de los montes más carismáticos de la zona y poseedor de importantes antecedentes históricos.

Otro de los datos que contribuye al prestigio de esta montaña, es el carácter de Monte Bocinero y como tal, punto de referencia histórico para convocar a las Juntas Generales del Señorío de Bizkaia en lo que a la comarca de Las Encartaciones (Enkarterri) se refiere.

Cuenta la leyenda que se hacía a través de la emisión de sonidos, utilizando unos cuernos a modo de instrumentos sonoros y encendiendo a la vez grandes hogueras.

Rutas

      Los puntos de partida más frecuentados para su aproximación y ascenso suelen ser dos

  • El alto de La Herbosa al N-E, en la carretera de Balmaseda a Karrantza, desde donde parte una amplia pista hasta el collado de la Nevera (11 kms.) tras faldear el espolón oriental del Kolitza y
  • El que parte del balmasedarra barrio de Pandozales desde el Este, posiblemente el más utilizado.

Desde Pandozales auzoa (283) donde finaliza la carretera asfaltada, hay que tomar la dirección al N-E. Pasar junto a la ermita del barrio y por pista, inicialmente hormigonada y amplios caminos después, caminar por la ladera de un espolón, entre abundantes pinares y numerosos cruces de caminos.  Existe suficiente balización en la ruta y entre los claros del bosque se puede a veces observar al frente como referencia permanente, la silueta de la ermita en el cono cimero.

Tras 40 minutos aproximadamente de camino, este desemboca en la ancha pista que viene desde el Alto de la Herbosa.  Hay que seguir esta pista y en breve abandonarla a la Dcha. donde existe una señalización hacia Kolitza.  Esta zona es conocida como la Campa del Espino.  Desde aquí el camino toma una importante inclinación, con la ermita sobre nuestras cabezas.  Se puede inicialmente seguir junto a una alambrada a nuestra Izda. ganar altura y posteriormente tomar uno de los senderos que rodean la cima por la Dcha. hasta alcanzar por el lateral N-W. la ubicación donde se asienta la ermita.  La duración del ascenso oscila entre 1,15 y 1,30 horas en función del ritmo y caminos elegidos.

La panorámica es amplia y despejada y destacan las vecinas cumbres de La Garbea al N-E y la prolongación de la Sierra de Ordunte al S-W. con el Terreros y Burgüeno como las cimas más cercanas.  El Valle de Turtzioz queda al Norte y al Este Balmaseda y su entorno encartado que se extiende hasta los confines del macizo de Ganekogorta.

Os dejamos tres enlaces para bajaros traks de rutas posibles:

La clásica desde Pandozales

Desde Artzentales

Desde El Berron

EN LA SIERRA DE ORDUNTE,
AL ORIENTE SE ERIGE,
UNA ROMÁNICA ERMITA,
QUE A ENKARTERRI PRESIDE.

A LO LARGO DE LA HISTORIA,
LAS GENTES DEL LUGAR
ACUDIERON A SUS MUROS,
PARA ALEJAR LA ENFERMEDAD.

FUERON TIEMPOS DE PESTES,
Y EPIDEMIAS POR DOQUIER,
QUE BALMASEDA Y SU ENTORNO,
HUBIERON DE PADECER.

PESTES Y EPIDEMIAS,
PROCESIONES Y ROGATIVAS,
CLAMANDO PODER SANAR,
ANTE SAN ROKE Y SAN SEBASTIÁN.

LA ERMITA FUE EL TESTIGO…
…Y EL KOLITZA, FUE EL LUGAR…

 

Norberto Martínez