Ermita de Santa Ana y San Antonio, Sopuerta

LA CAMPA DE SANTA ANA Y SU ERMITA: DEVOCIÓN, TRADICIÓN Y FIESTA.

Queremos agradecer desde esta pagina la gran ayuda que nos están aportando desde Sopuerta las Hermanas Saratxaga, Aitziber y Arantza, desde luego se agradece que compartáis con nosotros vuestras investigaciones y la pasión por vuestra tierra, se nota en cada letra.

Todo el texto y la fotografías de las que vamos a disfrutar ahora son de ellas.

!!GORA ENKARTERRI!!

Una amplia arboleda con frondosos y viejos plátanos que hacen que siempre se esté fresco en verano. Una pequeña ermita entre los árboles. Risas de niños y niñas en los columpios. El inconfundible sonido de las bolas al chocar contra los bolos en el carrejo. De fondo, el murmullo del río. Y si cierras los ojos y escuchas, tal vez, el bramido lejano de aquellas vacas y ovejas que venían a la famosa feria San Antonio, o quizá el eco de aquel pasodoble con el que bailaste por primera vez, o aquellos conciertos que te hacían vibrar durante toda la noche hasta el amanecer. Y el sabor ,….el sabor a barquillos, a filetes empanados y sardinas, a ” matambres “(guisado minero) , a churros y manzanas recubiertas de caramelo, a kalimotxo y a talo y txakoli, el sabor a feria y a fiestas.

¡Cuánta vida en la campa de santa Ana ! ¡Y cuantas generaciones disfrutando en este mismo lugar a lo largo de los siglos! Son tantas las historias que la Campa de Santa Ana podría contar…

Hoy 26 de julio, día de Santa Ana, puede ser un buen momento para acercarte una vez más hasta aquí y, mientras disfrutas de este agradable paraje de nuestro pueblo, conocer un poco mejor su historia. ¿Me acompañas?

LA ERMITA ANTIGUA

¿Sabías que antes de la ermita actual hubo antiguamente otra ermita que estaba situada en la parte baja de la campa? Según recuerdan los mayores se hallaba aproximadamente entre los restos del kiosko y la entrada al bar de las piscinas.

Desconocemos el origen de esta primitiva ermita, pero sabemos que ya existía en el siglo XVIII porque aparece en viejos legajos de la época.

Por aquel entonces parece que la ermita estaba dedicada a San Cristóbal y San Antonio o, al menos, eso podría deducirse de un importante documento, conservado en el Archivo Histórico de Bizkaia: una copia simple del privilegio real concedido en el año 1740 por el rey Felipe V al concejo de Sopuerta para que pudiera celebrar una feria anual “por espacio de ocho días continuos desde el 13 de Junio ( San Antonio) en adelante en el campo de la ermita de San Cristóbal”.

Esta feria, conocida popularmente como “ la feria de San Antonio”, se celebraría desde entonces y a lo largo de más de doscientos años en lo que hoy es la campa de Santa Ana, siendo uno de los acontecimientos del año más importante para nuestros antepasados soportanos/as. Una feria que llegó a celebrarse hasta los años sesenta del siglo XX y de la que aún se acuerdan perfectamente muchos vecinos y vecinas del pueblo y que refleja la importancia que la ganadería llegó a tener en la historia de Sopuerta.

Por su parte, J. R. Iturriza, en su libro Historia de Vizcaya ( 1785) también nos dice que la ermita estaba bajo la advocación de San Antonio y San Cristóbal.

Y, según recogen otros historiadores, hay además un auto de visita del obispo de esas fechas por el que se ordenaba que ” de la ermita de San Cristóbal y San Antonio se quite la efigie de San Cristóbal y se haga otra bien hecha, que se ponga un ara en el altar de San Antonio y se reforme la capilla principal”.

Sin embargo, en la mayor parte de los documentos conservados que hablan de esta antigua ermita se la menciona únicamente como ermita de San Antonio y así le llaman también a la campa situada a su alrededor.

Es aproximadamente hacia mediados del siglo XIX, cuando empieza a ser denominada también como ermita de Santa Ana, apareciendo citada en distintas publicaciones de la época como “ermita de San Antonio y Santa Ana”. Y A. Trueba, por su parte, la nombra como de “San Antonio de Padua, Santa Ana y San Cristóbal”.

Sobre el edificio de esta antigua ermita sabemos que en el año 1767 se emprendió una obra de reforma de gran envergadura y que debió suponer prácticamente su nueva reedificación puesto que implicó la demolición de la espadaña y la pared y arco que estaba debajo de ella. Según se establecía en las condiciones, la piedra necesaria para la obra se había de sacar de las canteras del Hoyo, aunque también se especificaba que tendría que reaprovecharse el material procedente de la demolición del anterior edificio.

Sabemos que adosada a la ermita existió también una casa usada como vivienda del ermitaño que se encargaba de su cuidado. En 1826, por ejemplo, vivía en ella Tomasa Garay, de 40 años, viuda, y de ocupación “ santera”, con su hijo José que tenía entonces 18 años.

Pero a principios del siglo XX el desarrollo de la minería en el municipio traería como consecuencia la desaparición de esta antigua ermita.

En 1911 el Ayuntamiento concedía permiso a los propietarios de Lavaderos de Minerales para establecer una balsa de decantación en la zona de Santa Ana. Canales de madera llenos de agua y lodos procedentes de los lavaderos de minerales unieron entonces las minas con este paraje, y aunque se construyó un dique de contención para evitar perjuicios en la zona de la ermita, no debió de ser suficiente. Ya en 1918 se leía en el Ayuntamiento un informe sobre los desperfectos ocasionados en la ermita a consecuencia de las aguas de la balsa. Y en 1920, a petición del párroco, se procedió a la clausura de la ermita. Desde ese momento el Ayuntamiento intentó que los dueños de los lavaderos de minerales se hicieran cargo de los perjuicios ocasionados y se empezó a pensar en el traslado de la ermita a otro emplazamiento. Pero las negociaciones se fueron dilatando y parece que hasta 1930 no se llegó a un acuerdo. En esa fecha se redactó un convenio de liquidación por el que la Sociedad de Lavaderos de Sopuerta pagaría al Ayuntamiento una determinada cantidad de dinero en metálico y el Ayuntamiento cedería a la sociedad “el terreno ocupado por la ermita y construcciones que el ayuntamiento se propone derribar para reconstruir la ermita en sitio más apropiado”.

Poco después, se formó una comisión para la construcción de la nueva ermita y hasta se abrió una suscripción popular para recaudar fondos. Pero la realidad es que fue pasando el tiempo, llegó la guerra y aún habría que esperar bastantes años para que el proyecto de la nueva ermita de Santa Ana y San Antonio se convirtiera en realidad.

Durante toda esta época “sin ermita”, las fiestas siguieron celebrándose y como curiosidad merece la pena contar que durante años en estas fechas se concedía permiso para que un bote circulara por “ aguas del estanque sito en Santa Ana”.

Sin duda, uno de los recuerdos más especiales que nuestros mayores guardaron de aquellas antiguas fiestas de Santa Ana.

LA ERMITA ACTUAL

En junio de 1948 una comisión constituida por “varios hijos de Sopuerta” solicitaron al ayuntamiento la licencia para construir “una ermita dedicada a Santa Ana en el campo de su nombre y como sustitución a la que desapareció en referido lugar”.

El ayuntamiento concedió el permiso y además acordó aportar 5.000 pesetas para las obras, cuyo presupuesto estaba calculado en más de 100.000 pts. Esta cantidad fue cubierta casi en su totalidad por las familias donantes, que en su mayoría eran naturales de Sopuerta y residentes en América.

El proyecto de la ermita fue encargado a Juan Amesti Izaguirre, reconocido arquitecto de Santurtzi, que fue también quien hizo en Sopuerta el Colegio de San Viator más o menos por esas mismas fechas.

Las obras de la ermita se realizaron a lo largo de 1949 y el 26 de julio de ese mismo año, festividad de Santa Ana , fue inaugurada por todo lo alto organizándose unas fiestas de Santa Ana como nunca antes se habían visto. Los periódicos de la época se hacían eco de las mismas y para dar idea de lo extraordinarias que serían destacaban que “ al solo objeto de cooperar y participar en ellas vienen de México en un avión especial 12 hijos de Sopuerta”.

La ermita de Santa Ana es de estilo neovasco y constituye uno de los escasos ejemplos de su tipología en la arquitectura de Bizkaia de este periodo. En ella se puede apreciar un hábil uso de los recursos propios de este estilo: mampostería vista, hierros de huecos, cubierta de amplios vuelos sustentada sobre puntales y remate con una espadaña de campana.

En su interior están las imágenes de San Antonio y Santa Ana. Y además otra imagen de San Joaquín.

En la actualidad se celebra misa en esta ermita el 13 de junio ( San Antonio) y el 26 de julio ( Santa Ana).

Hoy, día de Santa Ana, queremos tener un recuerdo especial para todas amamas y aitites, para todas aquellas personas que a lo largo de la historia han colaborado con sus ganas, esfuerzo e ilusión en conservar esta ermita y sus fiestas .

Y un recuerdo especial también para Leonorín , que con tanto cariño cuidó día a día y en silencio de esta ermita de Santa Ana.

 

Lo dicho, Aitziber Saratxaga, Arantza Saratxaga, Muchisimas gracias.

 

Ermita de San Bernabé, Erletxes.Galdakao

Aprovechando unas publicaciones de sus redes sociales y al parecerme muy interesantes, recojo toda la sabiduría de nuestro compañero y amigo Eduardo Madina Etxebarria, y os voy a presentar hoy con su autorización y consentimiento, unas ideas que a más de uno va a sorprender.

Adelanto que tanto los textos como las fotos son suyas y por aquello de <al Cesar lo que es del Cesar>, en este caso <A Eduardo lo que es de Eduardo>. Gracias amigo

El once de junio la iglesia tiene en su santoral a San Bernabé y aprovechando la fecha voy a daros un poco de chapa sobre el santo en cuestión, y lo que fue San Bernabé en nuestro patrimonio.

El nombre original de nuestro santo fue José, pero los apóstoles le cambiaron por el de Bernabé, que significa “Hijo de la Exhortación”, aunque según San Lucas significa “el esforzado, el que anima y entusiasma”

No se encuentra entre los 12 apóstoles elegidos por Jesucristo, pero se le considera como uno de los 70 discípulos mencionados en el Evangelio.

Ahora bien, los primeros Padres de la iglesia le mencionan como apóstol, al igual que San Lucas, por la misión especial que le confió el Espíritu Santo.

Fue lapidado y quemado vivo por los judíos, en Salamina, hacia el año 63.   Su cuerpo fue hallado en el año 458 d.C. llevando en el pecho el Evangelio de San Mateo, que junto con las piedras de su lapidación constituyen los atributos de su iconografía.

En la imagen suya que se conserva en la ermita de Erletxes, se le ve con el Evangelio en sus manos y una rama de palma, con la que se distingue a los mártires.

Imagen de San Bernabé ostentando, en una de sus manos, una rama de palma, como mártir que fue, y en la otra mano el Evangelio, que junto a las piedras de su lapidación son sus atributos que le distinguen de otros santos.

 

En Galdakao tenemos la ermita de San Bernabé junto al cruce de Erletxes.

Pero esta ermita no estaba en el lugar que ahora se encuentra, su lugar de erección primitivo fue en el punto llamado Gumuziozar”, que está cercano a la cumbre del monte Arrizurigane en el límite con Zornoza.

Uno de los caminos de acceso era desde Kortederra y desde tiempos antiguos ese camino se llamaba “Procesinobide” lo que induce a pensar que era una ermita a la que se le tenía mucha devoción.

Feligresas sentadas, con su correspondiente misal, junto a la pila de agua bendita o aguabenditera, en la entrada a la ermita San Bernabé, en Erletxes, imagen extraída de la revista “Novedades” del 11de agosto de 1912

Al encontrarse en pleno monte, solitaria y apartada de las viviendas, sufrió innumerables actos de profanación y vandalismo, por lo que a comienzos del siglo XVIII se decidió edificar una nueva ermita y trasladar su culto al lugar que ahora ocupa, junto al cruce de Erletxes, donde los Aguirre que a la sazón eran señores de la torre de Gumuzio, donaron el terreno.

La primera referencia que he localizado se encuentra en el testamento del bachiller <Martin Sáez de Isasi y Bedia>, señor de la casa torre y solar de Isasi Echabarria, y las torres de Zabala y Urreta, en Galdakao, datado el  30-06-1514, donde dice:

 “Yten, declaro que yo e doña María Sáenz de Basaurbe, mi muger, somos en cargo e en deuda a la hermita de San Bernabé de Gomuçioçar de çinco mill maravedis, por ende mando que sean pagados de bienes comunes de mi e d´ella.”

En los libros de fábrica y papeles varios de la iglesia Andra Mari de Elexalde, se encuentran muchas referencias del siglo XVII y XVIII dando cuenta de los destrozos que continuamente se hacían en ella, bien rompiendo la puerta o quitando algunas tejas para por allí entrar al interior, donde hacían fuegos y con los tizones pintaban las paredes y todo lo demás que pillaban.

Conviene tener en cuenta que por estos años los llamados montes de Gumuzio que abarcaban desde Erletxes hasta Kortederra, limite con Zornoza, por un lado, y hasta Artola, limite con Larrabetzu, por el otro eran montes muy cerrados, donde abundaron los bandidos quienes aprovechando la espesura de estos montes asaltaban a los carreteros que pasaban por el antiguo “Camino Real”, que era el mismo por donde hoy pasa la carretera N-634 y el otro la N-637 respectivamente.

Fue tan peligrosa esta zona que cuando los franceses ocuparon Bilbao, en agosto de 1808 hasta su huida en 1813, mandaron talar todos los árboles que se encontraban en Gumuzio, hasta distancia de un tiro de escopeta del camino real.

Ermita San Bernabé con las casas adosadas, esta fotografía se encuentra en fototeca de la Diputación de Gipuzkoa, Fondo de Indalecio Ojanguren, no está datada, pero parece corresponder a mediados de los años 60

Los restos que quedaban de la ermita, aunque escasos, restos de las paredes, con poca altura, y algunos montones de piedras, fueron testigos de su presencia hasta hará cosa de 15 años, cuando la pala de una excavadora los derribó, y remato la fechoría expandiendo sus restos y cubriéndolos con tierra para plantar eucaliptus.

Teniendo en cuenta que ni el ayuntamiento de Galdakao, la diputación, ni el Gobierno Vasco la tenían protegida, pues aquí no ha pasado nada, todos felices, esta es la realidad.

Este ataque directo a la cultura e historia de nuestro pueblo nos ocasiona una gran tristeza que se multiplica cuando se da el caso que los propietarios del terreno si sabían lo que arrasaban; pero no miremos a otro lado ni señalemos con el dedo, para saber quién más  o quién menos, que todos tenemos algo de culpa por no hacer nada para protegerla, lo que me recuerda a la torre de Isasi goikoa, en Lekubaso, que se está cayendo poco a poco.

Y ahora os cuento una curiosidad.

En mi opinión, las dovelas de las puertas de acceso a la antigua ermita de San Bernabé, con escudos labrados, se encuentran integrados en la pared de un añadido que tiene el caserío de Gumuzio bekoa, en terrenos de Zornoza, que como se refleja en el libro “Escudos de Vizcaya”, escrito por Javier de Ybarra y Bergé a mediados de los años 60, su propietario  José María Orue, explicó bien como estos escudos pertenecían a una antigua ermita que, como tengo dicho mi opinión es que fueron transportados desde la cercana ermita de San Bernabé, por entonces abandonada, al añadido de su caserío, donde según me comentaron, los que allí vivieron, se construyó un oratorio.

Es más, son bastante parecidos al escudo de la ermita de San Pedro de Boroa, en Zornotza, pero también añado, antes lo desconocía,  que lo son al escudo que se encuentra en la ermita de San Antonio (San Antonio es desde el siglo XIX, antes se veneraba y llamaba de Santiago), en el barrio de Dudea, en Euba, la cual visitamos el año pasado en una excursión de BEL por algunas ermitas de Zornotza, donde, por su parecido, puse especial atención al escudo de la dovela clave de la puerta lateral, que entiendo en su momento fue la puerta principal, tiene gran similitud en el estilo y alguna de sus imágenes son similares en ambos. Ahí queda por si alguien quiere seguir estudiando.

Ermita de Santa Mª Magdalena, Zalla

La primera referencia que se tiene  de esta ermita es de la segunda mitad del XVIII. Es en 1767 cuando se la cita en el Libro de Fabrica Parroquial. La cita como ermita de María Magdalena y su colateral de San Antonio Abad. Supongo que los zallenses si conocerán esta segunda advocación, pero estoy casi seguro que muchos encartados la desconocen y no digamos el resto de vizcaínos. Pero curiosamente la ermita conserva un libro de  cuentas  titulado “Libro de cuentas de la Hermita de San Antonio y la Magdalena 1751-1849” por lo que entendemos que el santo sería la primera advocación aunque haya triunfado la que da nombre al barrio de La Magdalena, y  por tanto la fiesta principal se celebra el 22 de Julio si bien por San Antonio Abad el 17 de enero se celebra una misa.

En uno de nuestros habituales paseos de fin de semana por las ermitas vizcaínas llegamos a mediados de mayo de 2021 aquí y nos topamos con la desagradable sorpresa de encontrarnos con otra ermita en “apuros”.

En esta ocasión se trata de que el pórtico se está combando de manera peligrosa y corre verdadero riesgo de colapso.

Hablando con los vecinos nos dicen que desde este pasado invierno empezó el declive y que a medida que fueron viendo la curvatura avisaron al ayuntamiento y al final éste ha decidido poner unos puntales para sostener su caída a la espera de una definitiva reparación pues entre otras cosas hay que valorar si el terreno ha dejado de ceder, que parece ser esa la causa del deterioro.

Por lo demás nos aseguran los vecinos que de momento la ermita no presenta novedades, al parecer no se ha visto afectada por el movimiento del terreno, no han salido grietas ni nada parecido.

Eso si la estructura que hace de la mitad del pórtico una txosna sigue ahí, impertérrita.

No pudimos ver la ermita por dentro pues no parecía prudente dado su estado actual, pero por lo que nos contaron <todo sigue igual desde hace muchos años>.

A la ermita se accede a través del pórtico subiendo tres escalones y por una puerta de madera adintelada. Es de planta rectangular, con coro y  mide 13X9m y con cubierta a dos aguas, una espadaña con vano para la pequeña campaña y rematada en cruz de cemento. Al lado del Evangelio tiene una pequeña venta aspillera y en el de la Epístola dos acristaladas con vidrieras.

Al parecer, al retablo actual, antes de la guerra civil lo acompañaba otros dos, pero un cañonazo derribó el de la derecha y decidieron quitar el otro dejando el actual de estilo barroco. Se conservan las imágenes de la Virgen del Suceso, La Magdalena y San Antonio Abad, y también está San Roke y San José.

Esperamos y deseamos que el Ayuntamiento haya tomado buen a nota de la labor que tienen pendiente de hacer para evitar el deterioro de esta bonita ermita y con el apoyo del barrio y del pueblo pueda ser reparada en condiciones, si en algo puede ayudar esta asociación seguro que hay gentes de BEL que se animaran a arrimar el hombro.

Ermita de San Marcos de Unda

Ermita de San Marcos de Unda

La ermita de San Marcos de Unda se encuentra en dicho barrio de Ibarruri en Muxika.

Está al borde de la carretera y tiene planta rectangular de 9X7m.

Con muros de mampostería y sillería en las esquinas, presenta cubierta a dos aguas y no tiene espadaña, estando la campana dentro de la ermita. Posee un pequeño pórtico a la entrada con un par de bancos y en el marco de la puerta un sillar tiene labrada una cruz.

No pudimos observar, a través de la rejilla de la puerta, las imágenes al estar protegidas por plásticos, pero deben ser las de San Marcos, Santa Marina y San Martin.

La conservación es buena, a día de hoy tiene un aspecto de pequeña y coqueta ermita rural.

Se celebra fiesta por el 25 de abril, San Marcos, el domingo posterior y se bendice agua y sal que se reparte luego para asperjar huertas, establos y casas. Los vecinos recuerdan con cariño las alegres romerías de esta fiesta. “Menuda la que se montaba”

Ermita Santa Quiteria, Alonsotegi

Ermita de Santa Quiteria

Se sitúa en el barrio de Zamundi a unos 200msnm y a una distancia de algo menos de 3km del centro de Alonsotegui.

Tiene una planta rectangular de en torno a 8X6, con muros de mampostería enlucida, dos pequeños contrafuertes, tejado a dos aguas, una pequeña espadaña con vano para una campaña y cruz de hierro. La puerta de hierro tiene un arco de medio punto con ventanita circular encima.

Junto a la ermita hay una pequeña área recreativa con un par de asadores, media docena de mesas y una fuente.

La ermita está prácticamente debajo de un gran roble y a día de hoy presenta mal aspecto ya que cerca de la espadaña hay dos importantes boquetes, no sé si por la caída de alguna ramas del imponente árbol o por el peso de la espadaña que ha ido haciendo mella hasta que ha fallado el tejado. Una pena. Pero me conforta ver en el interior de la ermita material de obra. Al menos parece que están acometiendo la tarea de que no se caiga más y tratar de mantenerla, ya que entiendo que restaurar requiere una buena inversión.

La actual ermita que vemos hoy tiene poco más de 100 años, el edificio no tiene nada de singular, quizás lo más significativo sea la advocación hacia esta santa que es de gran antigüedad, aunque hoy en día es poco conocida. Según cuenta la tradición, Quiteria, hija de un rey, decidió abrazar la fe cristiana y se retiró con otros cristianos a una montaña donde fue martirizada cortándole los pechos. En algunas representaciones aparece llevando su cabeza en la mano.

Según cuenta la tradición aquí en Zamundi hubo antes un monasterio, probablemente una casa donde vivía algún religioso, que se arruinó por lo que la imagen de la santa estuvo en Santa Águeda hasta la edificación de la nueva ermita. Se trata de una imagen tardogótica, de hacia 1515, de Santa Quiteria, protectora contra la rabia. Aparece con una túnica roja y un libro abierto en la mano derecha; a sus pies, en el lado izquierdo, una figura en postura orante con las manos juntas, y un perro, en el lado derecho, en alusión a su poder sobre estos animales. Supongo que hoy estará de nuevo bien guardada, pero no sé dónde.

Nos dice nuestra compañera del grupo de Facebook, Ainhoa Sainz-maza, que “A día de hoy Santa Quiteria se encuentra en la iglesia del pueblo de Alonsotegi (San Bartolomé) se sube a la ermita de Zamundi cada 22 de mayo, y se hace una misa.” Muchas gracias por tu aportación Ainhoa.

Imagen de la pagina web de la Diócesis de Bilbao.

Si alguien se quiere dar un paseo por aquí os dejo una posible ruta que hice este mes de Mayo del 2021.

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Ermita de Santa Mª Magdalena. Berriatua

Está situada casi en la cima del alto con buenas vistas y en un entorno cargado de tradiciones y costumbres. Sus orígenes están datados en el siglo XVI, aunque antes hubo otra más antigua, románica probablemente a juzgar por el sillar empotrado en su muro norte en el que se aprecia una enigmática figura humana masculina con“aire”románico.

 

El edificio de planta rectangular y una sola nave, está cubierto por un tejado a dos aguas con armadura de madera. A sus pies se sitúa el pórtico de ingreso al que se acede bajo un arco apuntado de piedra caliza. Anexo a este, se encuentra un sencillo edificio, antigua vivienda de la ermitaña.

Cuenta la leyenda que una mujer consiguió curarse de forma milagrosa de una afección cutánea en el pozo mágico de Sarnapotzu. Ante tal prodigio, decidió crear una choza que haría las funciones de hospital y que situó enfrente de la ermita. Desde esta choza, la mujer guiaría a los enfermos hasta el pozo y les explicaría el ritual que había que realizar para conseguir los beneficios medicinales de sus aguas.

Es toda esta zona, como veis mágica, mitológica, pagana y cristianizada donde en pocos metros se encuentra un lugar mágico por sus aguas y una cruz y una ermita que la iglesia utiliza para  sustituir unos ritos por otros, y aun así persisten hoy en día las costumbres de nuestros ancestros.

Ermita de Santa Lucia, Galdames.

La ermita de Santa Lucia de Galdames, está en el barrio de la aceña, en una explanada de la escombrera de minas.

Anteriormente estuvo en terreno minero, propiamente dicho, que al ser minado la empresa tuvo que volver a levantarla en otro sitio, pero ésta que vemos hoy no tiene nada que ver con la anterior, es de finales del XIX ya que la anterior presentaba estado de ruina.

Se la ve perfectamente desde la carretera al otro lado del barrio de la Aceña, rodeada de hortensias.

De planta rectangular en torno a los 12×7 metros, con paredes de bloques de cemento, el tejado es a dos aguas y tiene una espadaña rematada en una cruz de hierro, con un vano para la campana. Tiene dos ventanas a cada lado con cristales de colores a modo de vidriera y un pequeño porche que protege una gran puerta de madera.

Conserva una imagen de Santa lucia en el altar, aunque la fiesta de la Santa es en diciembre la romería se celebra el 30 de julio con misa cantada. Hasta hace unos años tenía culto dominical y se celebraban matrimonios.

Foto tomada de la web de la Unión de Radioaficionados https://www.ure.es/foros/diplomas/ea2urv-p-ermita-de-santa-lucia-ebi-ebiz-009/

Se cuenta la leyenda de que en una campa de los alrededores se encontró una imagen de la santa y que el cura enseguida se la quiso llevar a la iglesia pero los vecinos, al no estar de acuerdo, la escondieron y guardaron en un caserío  y no la soltaron hasta que todo el mundo estuvo de acuerdo en que se debía quedar en la ermita.

Ermita de San Miguel de Altzusta

En el verano de 2020 un grupo de miembros de BEL aprovechando un lapso de tiempo sin estar confinados por la puñetera Covid, nos dimos una vuelta por varias ermitas de Zeanuri en una visita guiada por Jon Urrutxurtu que nos dio todo tipo de explicaciones, pues siendo conocedor de su pueblo, se había preparado a conciencia dicha visita.

La primera ermita que visitamos fue la  de San Miguel de Altzusta.

Se levanta en una colina denominada Illauri. Con unas medidas de 19x7m, algo más, tiene adosada a la nave la sacristía y la antigua casa del ermitaño o de la serora.

Llama la atención su espadaña de tres vanos que tenía hasta hace pocos años dos campanas, siendo rematada por una cruz de hierro y una veleta.

Es famosa la inscripción de una de las campanas.

 

“En el ámbito donde resuene mi voz

No triunfaran los liberales.”

Como casi siempre los muros son de mampostería y en las esquinas prefieren usar sillería para fortalecer más la estructura.

A la ermita se accede ahora a través de una puerta de arco apuntado sita bajo el pórtico y que presenta una curiosa decoración de arco sogueado.

En el lado sur tiene tres ventanas adinteladas en la fachada y dos más en el pórtico.

Se conservan varias imágenes de San Miguel, San Antonio Abad y San Antonio de Padua, San Pancracio, Santa María Magdalena, la Inmaculada, San Sebastián.

Actualmente comprobamos que la ermita empieza a presentar síntomas de la falta de cuidado como en el techo de la sacristía, que se cae, al parecer la cofradía del barrio de Altzusta, que se reunía en el pórtico por Santa Lucia, tiene tareas pendientes de mantenimiento y arreglo por emprender cuando puedan.

En la trilogía de Gurutzi Arregi , en su tomo II de las “Ermitas de Bizkaia” se recoge que hace 34 años en 1987, se celebraba un buen número de fiestas, romerías  y misas, se celebraba San Miguel en Septiembre, San Antón en Enero, y otras más, había misa dominical, se bendecían los campos, etc.

Por recordar algo de aquellos tiempos recogemos un canto que resalta Gurutzi, tenía lugar en la fiesta de San Miguel, cuyo himno dice así:

Jainko Gudari

Ausar indartsu

Zu Zara Mikel

Goi aingeru…

Zaindu gu Mikel

Altzusta gaindik

On beti, yagon

Zeranuri…

 

 

Ermita del Santo Cristo de la Piedad, Lekeitio

A veces paseando por nuestros pueblos, por su casco histórico, nos encontramos con joyitas como esta. No destacan por su edificio ni por las tallas o cuadros que contienen, pero están ahí cuidadas por fieles que les tienen un especial apego religioso y otras veces por seguir tradiciones o costumbres.

En esta ocasión os hablamos de una ermita situada en pleno casco histórico de Lekeitio  justo a la salida de sus estrechas calles.

Conocida como Aitta Piel, consultamos el libro de Gurutzi Arregui, y nos cuenta que tiene algo más de 10×6 en su planta rectangular, la fachada principal es de sillería y el resto de mampostería hoy tapada y blanqueada.

Tiene una pequeña espadaña con un vano para la campana y lo más destacable es su frontis enrejado con madera torneada, permitiendo así ver su interior y coronada por un arco de medio punto.

Conserva varias imágenes siendo la principal el Santo Cristo de la Piedad, San Cristóbal y Santa Catalina, y  tiene varios cuadros en buen estado.

Como veis las fotos son de la época de la Navidad.

Señala Iturriza que la ermita es de finales del XVII, de 1675.

Se recoge en un documento del Archivo Parroquial de Lekeitio la siguiente cita.

<<El día 15 de Abril de 1671 se firmó una permuta de terrenos ante el escribano Jose Ibañez de Gallarte, por el Cabildo y Consejo por una parte y por otra D. Gonzalo Nieto de Yarza y su mujer Dña. Catalina de Axpe, para edificar la ermita del Santo Cristo de la Piedad, en virtud de la cual haya de dar al dicho D. Gonzalo Nieto de Yarza la huerta de cal y canto que tiene de viñedo en el dicho sitio donde se ha de hacer la ermita, y que dichos señores, como patronos de la ermita de S. Nicolás, le hayan de dar en trueque y compensación una viña perteneciente a dicha ermita de S. Nicolás, en el término de Udatarán que es el camino que vamos a la ermita de Sta. Catalina a mano izquierda, cuyos linderos son las viñas por una parte de Sa Juan de Aurrecoechea y por la otra la de Martin de Meceta>>

Si queréis un poco mas de información, pinchad aqui 

Y por aquí encontraréis un interesante artículo sobre el pueblo de Lekeitio y sus “fiestas recuerdos y vivencias”

Ermita de San Lorenzo de Bedia.

La ermita de San Lorenzo de Bedia, popularmente San Lontzo, se encuentra en el Barrio de Murtatza en una zona totalmente industrial donde representa un símbolo evolutivo de lo que en su día fue una zona eminentemente rural y hoy industrial.

Si queréis acceder a ella desde la carretera que de Bilbao va hacia Bedia y Lemona, antes de llegar a Bedia hay una rotonda, allí hay que girar a la izquierda y en poco más de 100 metros aparece.

La ermita de San Lorenzo tiene planta rectangular con un pórtico que ocupa un tercio de la ermita. En el alto se sitúa el coro de madera. Las paredes son de mampostería vista, y en las esquinas, como es habitual, sillería que da robustez a la estructura. El tejado es a tres aguas y se remata con una cruz de hierro encima de la pequeña campana.

La fachada principal tiene bajo el coro, en el pórtico, una puerta de acceso a la ermita y dos grandes ventanas, todo ello enrejado con barrotes que permiten ver con facilidad los bancos de oración y al fondo en la pared del altar una imagen de San Lázaro y dos cuadros que representan las figuras del Sagrado Corazón de Jesús y el de María.

En los alrededores de la ermita hay plantados varios magnolios y robles.

La festividad se celebra el día 10 de Agosto.

Fuente: “Ermitas de Bizkaia” de Gurutzi Arregi Azpeitia.

Os sugerimos que paséis a visitar esta entrada al blog de arratiaeliza, en ella recogen la ermitas de San Lorenzo de Bedia, Lemoa, Dima y Zeanuri, os gustará.